Ramiro Bejarano Guzmán /// Sacó las uñas
Me resisto a creer que los voceros de Cambio Radical, de la U y del liberalismo vayan a ser tan torpes de ingresar al gabinete ministerial. Craso error en el que incurrirían estas colectividades, porque se sumarían a un Gobierno que los desprecia y del que no reportarían nada bueno. Les pesaría. Se montarían en una montaña rusa de donde descenderían tan agitados como cuando se encaramen. Los políticos que acaban de dejar gobernaciones y alcaldías no deberían sucumbir a la tentación de dejarse nombrar ministros. Deberían seguir el ejemplo de Federico Gutiérrez, el autopublicitado exalcalde de Medellín, quien honró su naturaleza farandulera, pues luego de decirle no a Duque (¿o a Uribe?), en vez de quedarse prudentemente callado, salió a vanagloriarse de que no sería ministro de Defensa por su propia decisión. Veremos si mi paisana Dilian Francisca Toro, la “Sultana del Valle”, pisa esa cáscara y se deja nombrar por Duque en vez de dedicarse a la actividad proselitista,...