Citgo contrata como su vicepresidente legal a consejero general de BP vinculado con desastre ambiental de "Deepwater Horizon" en Golfo de México
*Citgo contrata como su vicepresidente legal a consejero general de BP
vinculado con desastre ambiental de "Deepwater Horizon" en Golfo de
México*
La ilegal junta directiva de Citgo, designada por Juan Guaidó, decidió contratar como su vicepresidente legal al abogado Jack Lynch, quien trabajó 18 años para BP plc y era el consejero general cuando ocurrió el desastre Deepwater Horizon, en el Golfo de México en 2010.
Ese mismo año, el abogado de BP plc, anteriormente British Petroleum , durante una conferencia telefónica con los fiscales generales de la Costa del Golfo, reconoció que la “negligencia grave se revelaría como la causa de la explosión que provocó el derrame de petróleo”, según afirmó el entonces gobernador de Texas, Rick Perry.
Los ejecutivos de BP habían negado repetidamente las acusaciones de que el desastre en el Golfo fuese resultado de la negligencia de la compañía.
El 20 de abril de 2010, BP subcontrató a la firma Deepwater Horizon, pero la plataforma que perforaba el pozo explotó y no sólo causó la muerte de 11 personas, sino que posteriormente se hundió, derramando unos 4,9 millones de barriles de petróleo en las aguas del golfo de México.
Con su carta, el abogado Jack Lynch intentó eludir su responsabilidad en la tragedia, pero resulta que como consejero general de BP para Norteamérica, era responsable de que la empresa corrigiera las condiciones de inseguridad en que operaba.
Lynch fue alertado de todas estas irregularidades por la abogada Jeanne Pascal, de la Agencia de Protección Ambiental EPA, y quien venía investigando todas las irregularidades en que incurría la petrolera BP desde hace doce años.
Deepwater Horizon se considera que ha sido la peor tragedia en una plataforma petrolífera desde la explosión de la plataforma inglesa Piper Alpha en 1988, que provocó 167 muertos.
Los primeros daños afectaron a las marismas de la desembocadura y el delta del Misisipi, extendiéndose al área de Luisiana y otros sectores de Florida y Cuba.
El ahora vicepresidente legal de Citgo era desde 1998 un jefe senior en BP, es decir, un alto ejecutivo que debía estar al tanto de todas las operaciones generales de la empresa, que ya había confrontado problemas y tragedias graves en Texas (15 muertos y unos 270 heridos) y Alaska.
Cinco años antes de que ocurriera la tragedia, allí mismo en el Golfo de México, la plataforma de perforación Thunder Horse de $ 1 billón de BP casi se hundió después de que los ingenieros instalaron válvulas de lastre al revés.
Apenas unas semanas antes de la explosión, el presidente de EEUU, Barack Obama, había anunciado una expansión histórica de la perforación en aguas profundas en el Golfo, donde BP tenía la mayoría de los arrendamientos de perforación.
La administración consideró que el historial ambiental de las compañías de perforación en el Golfo era excelente, lo que podría indicar que todos los informes habían sido maquillados y le habían ocultado el largo historial de violaciones de seguridad y accidentes ambientales de la compañía.
Tras la tragedia de Texas el gobierno Federal detectó unos 300 problemas de seguridad en la refinería y ordenó a BP corregirlos, además de que le puso una multa récord de $ 21 millones.
Sin embrago, cuatro años después )Jack Lynch naún ocupaba un alto cargo) el gobierno volvió a citar a BP por no reparar más de 200 de esas violaciones e impuso otra multa récord.
En 2010 el equipo defectuoso en la refinería permitió que miles de libras de químicos que causan cáncer se filtraran al aire durante 40 días y lo peor fue que nadie le dijo a los residentes de las comunidades aledañas, ni siquiera a los propios trabajadores de BP, que respiraban aire tóxico, según destacó el portal Propublica.
Tras la tragedia del Golfo de México la compañía debió enfrentar una investigación criminal y más de 300 demandas civiles por el derrame, mientras centenas de víctimas, sus familias y sus abogados estaban pidiendo que los ejecutivos, entre ellos John "Jack" Lynch , fuesen encarcelados.
La ilegal junta directiva de Citgo, designada por Juan Guaidó, decidió contratar como su vicepresidente legal al abogado Jack Lynch, quien trabajó 18 años para BP plc y era el consejero general cuando ocurrió el desastre Deepwater Horizon, en el Golfo de México en 2010.
Ese mismo año, el abogado de BP plc, anteriormente British Petroleum , durante una conferencia telefónica con los fiscales generales de la Costa del Golfo, reconoció que la “negligencia grave se revelaría como la causa de la explosión que provocó el derrame de petróleo”, según afirmó el entonces gobernador de Texas, Rick Perry.
Los ejecutivos de BP habían negado repetidamente las acusaciones de que el desastre en el Golfo fuese resultado de la negligencia de la compañía.
El 20 de abril de 2010, BP subcontrató a la firma Deepwater Horizon, pero la plataforma que perforaba el pozo explotó y no sólo causó la muerte de 11 personas, sino que posteriormente se hundió, derramando unos 4,9 millones de barriles de petróleo en las aguas del golfo de México.
Con su carta, el abogado Jack Lynch intentó eludir su responsabilidad en la tragedia, pero resulta que como consejero general de BP para Norteamérica, era responsable de que la empresa corrigiera las condiciones de inseguridad en que operaba.
Lynch fue alertado de todas estas irregularidades por la abogada Jeanne Pascal, de la Agencia de Protección Ambiental EPA, y quien venía investigando todas las irregularidades en que incurría la petrolera BP desde hace doce años.
Deepwater Horizon se considera que ha sido la peor tragedia en una plataforma petrolífera desde la explosión de la plataforma inglesa Piper Alpha en 1988, que provocó 167 muertos.
Los primeros daños afectaron a las marismas de la desembocadura y el delta del Misisipi, extendiéndose al área de Luisiana y otros sectores de Florida y Cuba.
El ahora vicepresidente legal de Citgo era desde 1998 un jefe senior en BP, es decir, un alto ejecutivo que debía estar al tanto de todas las operaciones generales de la empresa, que ya había confrontado problemas y tragedias graves en Texas (15 muertos y unos 270 heridos) y Alaska.
Cinco años antes de que ocurriera la tragedia, allí mismo en el Golfo de México, la plataforma de perforación Thunder Horse de $ 1 billón de BP casi se hundió después de que los ingenieros instalaron válvulas de lastre al revés.
Apenas unas semanas antes de la explosión, el presidente de EEUU, Barack Obama, había anunciado una expansión histórica de la perforación en aguas profundas en el Golfo, donde BP tenía la mayoría de los arrendamientos de perforación.
La administración consideró que el historial ambiental de las compañías de perforación en el Golfo era excelente, lo que podría indicar que todos los informes habían sido maquillados y le habían ocultado el largo historial de violaciones de seguridad y accidentes ambientales de la compañía.
Tras la tragedia de Texas el gobierno Federal detectó unos 300 problemas de seguridad en la refinería y ordenó a BP corregirlos, además de que le puso una multa récord de $ 21 millones.
Sin embrago, cuatro años después )Jack Lynch naún ocupaba un alto cargo) el gobierno volvió a citar a BP por no reparar más de 200 de esas violaciones e impuso otra multa récord.
En 2010 el equipo defectuoso en la refinería permitió que miles de libras de químicos que causan cáncer se filtraran al aire durante 40 días y lo peor fue que nadie le dijo a los residentes de las comunidades aledañas, ni siquiera a los propios trabajadores de BP, que respiraban aire tóxico, según destacó el portal Propublica.
Tras la tragedia del Golfo de México la compañía debió enfrentar una investigación criminal y más de 300 demandas civiles por el derrame, mientras centenas de víctimas, sus familias y sus abogados estaban pidiendo que los ejecutivos, entre ellos John "Jack" Lynch , fuesen encarcelados.






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